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A continuación, lee el informe sobre nuestra conferencia internacional de jóvenes del 14 de diciembre de 2025. Después, regístrate al final de la página y nos pondremos en contacto contigo para nuestra próxima conferencia.
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Surge un movimiento internacional de jóvenes, un nuevo flanco estratégico para el bien
Ha surgido un nuevo flanco estratégico para quienes exigen una nueva arquitectura de seguridad y desarrollo justa: un movimiento internacional de jóvenes dedicado a los intereses comunes de la humanidad.
Este movimiento de jóvenes está creciendo a un ritmo acelerado, guiado por líderes mundiales como Helga Zepp-LaRouche, fundadora del Instituto Schiller; la Dra. Naledi Pandor, presidente de la Fundación Nelson Mandela y ex ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica; Jacques Cheminade, presidente del partido francés Solidarité & Progrès; la señora Beryl Sisulu, embajadora de Sudáfrica en México; y Alain Charlemagne Pereira, ex embajador y ex jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea de Senegal. Estas voces maduras de la razón dialogaron el 14 de diciembre de 2025 a una asamblea de más de 200 jóvenes de 37 países de los cinco continentes, incluidos 20 países africanos, durante la Conferencia Internacional de Jóvenes del Instituto Schiller, “Jóvenes del mundo, ¡unámonos!”.
Ese diálogo fue el primero de los dos paneles, seguido de una notable sesión en la que se presentaron 17 presentaciones grabadas de jóvenes de Nigeria, Costa de Marfil, Yemen, México, Países Bajos, Rusia, Sudán, Camerún, Japón, Estados Unidos de América, Mali, Kenia, Uganda y Brasil, además de una docena de presentaciones en directo de jóvenes líderes de la República Democrática del Congo, Níger y de otros lugares. Estas presentaciones abarcaron temas como el uso de la inteligencia artificial para erradicar la contaminación por micotoxinas de los alimentos en África; la campaña para organizar a la población de México en apoyo de la cooperación con el BRICS; la memoria histórica del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki; el 255º aniversario del nacimiento de Ludwig van Beethoven visto por una joven yemení; la urgente necesidad de que los jóvenes ayuden a detener las terribles crisis en la República Democrática del Congo y en Gaza; la lucha jurídica por la soberanía económica y política de Mali; la necesidad común de un sistema agrícola mundial justo, desde el punto de vista de un ganadero de Kansas; y la necesidad del desarrollo de combustibles fósiles y de grandes proyectos para erradicar la pobreza en África y en el mundo.
Después de estas presentaciones, se dio un diálogo entre los jóvenes reunidos, Helga Zepp-LaRouche y Jacques Cheminade, durante el cual se discutieron las exigencias del futuro y del presente desde el punto de vista del peligro estratégico de un nuevo tipo de fascismo universal, la intersección del uso maligno de la inteligencia artificial, las criptomonedas y el complejo militar-industrial, todo ello organizado para impedir la consolidación de un nuevo paradigma justo. En este contexto, marcado por la perspectiva particularmente demencial de la OTAN, tal y como se expresa en un reciente video propagandístico, “¡De la previsión a la guerra!”, ¿qué intervención debe realizar esta colaboración global de jóvenes?
Zepp-LaRouche desafió a los líderes jóvenes, cuando planteó que en efecto, “no somos bárbaros. No somos como esta imagen del hombre que presenta la OTAN. Somos una especie creativa y podemos encontrar soluciones para todos los problemas creados por el hombre. Y la guerra es un problema creado por el hombre. Por eso creo que la necesidad de contar con un poderoso movimiento internacional de jóvenes es esencial para resolver la coyuntura actual de la historia de la humanidad. Solo si contamos con jóvenes en todos los continentes —en África, Latinoamérica, Asia y, con suerte, inspirando a los jóvenes de Estados Unidos y Europa— que luchen por un nuevo sistema económico, un nuevo orden económico mundial justo y el fin de la guerra, será posible evitar esta tragedia a la que se enfrenta potencialmente la humanidad”.
Las respuestas entusiastas de los jóvenes participantes en esta conferencia indican que muchos están dispuestos y preparados para construir este movimiento y responder al llamado que Zepp-LaRouche lleva haciendo desde hace tiempo para aprender y aplicar el método de la coincidencia de los opuestos, inventado por el cardenal Nicolás de Cusa en el siglo 15, como medio para resolver problemas insolubles, ascendiendo a un plano superior al que se crearon esos problemas.
Entre las naciones representadas durante la conferencia se encontraban Ghana, Etiopía, Canadá, Uganda, Yemen, Francia, Australia, Palestina, Sudáfrica, Kenia, Mali, Costa de Marfil, Bangladesh, Brasil, Nigeria, Estados Unidos, México, Madagascar, Gambia, Japón, Italia, Países Bajos, Alemania, Dinamarca, Tanzania, República Democrática del Congo, Camerún, Santa Lucía, Argentina, Argelia, India, Sudán, Senegal, Zimbabue, Afganistán, Burkina Faso, Níger, Chad e Irán.