Carta abierta de Helga Zepp-LaRouche:

“Reproduzcamos el pensamiento de Cusa e iniciemos hoy un Nuevo Renacimiento para nuestro mundo”

Noviembre del 2025

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ÍNDICE

  1. Carta de Helga Zepp-LaRouche
  2. El Papa León XIV habla sobre Nicolás de Cusa a 10.000 peregrinos del Jubileo en la plaza de San Pedro
  3. Video – El Papa en la Audiencia Jubilar: tenemos esperanza en algo que todavía no vemos
  4. Cusa y LaRouche pueden ser nuestra inspiración
  5. Video – Palabras del padre Harry Bury
  6. Una visión para el futuro de la humanidad
  7. Video: Revivir a Cusa abre una nueva visión por la paz
  8. Una breve bibliografía

Estimado amigo,

En el mundo de hoy, que se ve amenazado con los peligros de guerras, tensiones geopolíticas, la hambruna masiva, la pobreza y la crisis cultural, una de las intervenciones más importantes y alentadoras provino del Papa León XIV en su Audiencia Jubilar del 25 de octubre de 2025 en la plaza de San Pedro, ante decenas de miles de peregrinos. El Santo Padre presentó en su sermón al cardenal Nicolás de Cusa, un destacado pensador del siglo 15, cuyo método de pensamiento permite al hombre vislumbrar la esperanza de un futuro mejor y una forma de encontrar soluciones incluso a los problemas más difíciles.

La amplia referencia que hizo el Papa sobre Nicolás de Cusa y su concepto de la “coincidentia oppositorum”, la coincidencia de los opuestos, tiene la mayor importancia estratégica, porque proporciona la clave para encontrar siempre una solución a cualquier problema en un nivel superior al nivel en que surge el problema. Cusa desarrolló en su “Docta Ignorantia” (Docta Ignorancia) y en otros escritos el argumento de que el ser humano, como “imago viva dei”, la imagen viva de Dios, puede siempre utilizar su capacidad creativa (“vis creativa”) para encontrar el “Uno” superior que tiene una mayor potencia y magnitud superior que los “Muchos”. Esta manera de pensar le permite a la mente humana pensar primero en la humanidad una, antes de que uno piense en la diversidad, y de esta manera superar conflictos que de otro modo parecerían irresolubles.

El Papa explica que, en los tiempos turbulentos del siglo 15, Nicolás no podía ver la unidad de la Iglesia, ni la posibilidad de la paz en una época en la que el cristianismo se veía amenazado por fuerzas externas. Pero Nicolás entendió que “hay opuestos que hay que mantener unidos, que Dios es un misterio en el que lo que está en tensión encuentra la unidad... ¡Qué gran regalo para la Iglesia!”, dijo el Papa. “¡Qué llamado a la renovación del corazón!”. De Nicolás, explicó, la Iglesia puede aprender a abrir espacio, a mantener a los opuestos unidos, a tener esperanza en lo que todavía no se ve”.

Queremos llamar su atención sobre esta intervención sumamente importante del Papa León XIV, porque sí ofrece un nuevo enfoque ante las amenazas mencionadas anteriormente. Desde hace décadas, mi difunto esposo, Lyndon LaRouche, el Instituto Schiller y yo, hemos promovido siempre este enfoque de Cusa, algo que destacó el sacerdote estadounidense, padre Harry Bury, en recientes comentarios de gran importancia.

El Instituto Schiller les invita a iniciar un diálogo entre representantes de las diferentes religiones, pero también académicos, grupos de expertos y, en general a las personas de buena voluntad, para aplicar el método de Cusa de la coincidencia de los opuestos a los problemas urgentes de la situación actual. Así como Nicolás de Cusa fue la influencia intelectual más importante para el Renacimiento Dorado del siglo 15, nosotros podemos reproducir su pensamiento e iniciar hoy un nuevo renacimiento para nuestro mundo.

Helga Zepp-LaRouche
Fundadora del Instituto Schiller
5 de noviembre de 2025


El Papa León XIV habla sobre Nicolás de Cusa a 10.000 peregrinos del Jubileo en la plaza de San Pedro

Cardenal Nicolás de Cusa, altorrelieve de su sepulcro en la
Basílica de San Pedro in Vincoli (San Pedro Encadenado)

Por Dennis Small
25 de octubre de 2025

El Papa León XIV se dirigió a un público de 10.000 peregrinos provenientes de unos 93 países el 25 de octubre, que se congregaron en la plaza de San Pedro en el Vaticano, en ocasión de la Audiencia Jubilar; el Papa concentró sus palabras en presentar al cardenal Nicolás de Cusa, personaje gigante del siglo 15. Comparó la situación que estamos viviendo hoy a “otra época turbulenta, el siglo 15”, cuando “muchos de sus contemporáneos [de Cusa] vivían atemorizados, otros tomaron las armas y prepararon nuevas Cruzadas”. Sin embargo, Cusa, “creía en la humanidad. Comprendió que hay opuestos que hay que mantener unidos”. El Papa imploró: “Convirtámonos en un pueblo en el que los opuestos se unan”.

Vatican News, el portal oficial de la Santa Sede, tituló su artículo sobre el discurso del Papa “Pope at Jubilee Audience: We Hope For What We Do Not Yet See (El Papa en la Audiencia Jubilar: tenemos esperanza en algo que todavía no vemos). En la Audiencia del Jubileo el 25 de octubre, el Papa León XIV presentó el ejemplo de Nicolás de Cusa, como “gran pensador y servidor de la unidad”. Lo que sigue es el texto completo de la parte en la que el Papa habla sobre Cusa, tomado de la interpretación simultánea del video al inglés desde el minuto 26:30 al 30:54., y traducido al español.

“En otra época turbulenta, el siglo 15, la Iglesia tenía un cardenal que todavía hoy es poco conocido. Él era un gran pensador, un servidor de la unidad. Su nombre era Nicolás, y vino de Cusa, en Alemania, y se le conoce como Nicolás de Cusa. Él nos puede enseñar que esperar, además quiere decir, no conocer. Como escribió San Pablo, lo que una persona ya ve, ¿cómo es posible que tenga esperanza en algo que ya ve? Nicolás de Cusa no podía ver la unidad de la Iglesia, sacudida por corrientes opuestas y dividida entre Oriente y Occidente. No veía la paz en el mundo o entre las religiones, en una era en la que la cristiandad se sentía amenazada desde fuera de ella. Sin embargo, mientras viajaba como diplomático, rezaba y reflexionaba. Por esta razón, sus escritos están plenos de luz.

“Muchos de sus contemporáneos vivían atemorizados, otros tomaron las armas y prepararon nuevas Cruzadas. Aun así, Nicolás, eligió desde muy joven frecuentar a los que tenían esperanza. Y con ellos profundizó en nuevas disciplinas, con ellos releyó los clásicos y volvió a las fuentes. Creía en la humanidad. Comprendió que hay opuestos que hay que mantener unidos; que Dios es un misterio en el que lo que está en tensión encuentra la unidad. Nicolás sabía que no sabía y por eso comprendía cada vez mejor la realidad.

“¡Qué gran don para la Iglesia! ¡Que llamada a la renovación del corazón! He aquí sus enseñanzas: Hacer espacio; mantener juntos a los opuestos; esperar lo que aún no se ve. Nicolás de Cusa habló de la Docta Ignorancia, una manifestación de la inteligencia. El protagonista de algunos de sus escritos es un personaje curioso, el lego. Es una persona sencilla, sin educación, y que hace a los sabios preguntas elementales que ponen en tela de juicio sus certezas. Lo mismo ocurre hoy en la Iglesia. ¿Cuántas preguntas cuestionan nuestras enseñanzas? Las preguntas de los jóvenes, las preguntas de los pobres, preguntas de las mujeres, preguntas de los que han sido silenciados o condenados por ser diferentes de la mayoría. Estamos en un tiempo bendito, ¡cuántas preguntas! La Iglesia se hace experta en humanidad, al caminar con la humanidad y lleva en el corazón el eco de sus preguntas.

“Queridos hermanos y hermanas, esperar es no saber. No tenemos ya las respuestas a todas las preguntas. Pero tenemos a Jesús. Seguimos a Jesús. Así que esperamos lo que todavía no vemos. Convirtámonos en un pueblo en el que los opuestos son llevados a la unidad. Avancemos, como exploradores en el nuevo mundo del Resucitado. Jesús nos precede. Aprendemos, avanzando paso a paso. Este es un camino no sólo de la Iglesia, sino de toda la humanidad, un viaje de esperanza”.


El Papa en la Audiencia Jubilar:
tenemos esperanza en algo que todavía no vemos

VIDEO: La parte en la que el Papa habla sobre Cusa


El padre Harry Bury en la CIP:

Cusa y LaRouche pueden ser nuestra inspiración

El padre Harry J. Bury es un sacerdote estadounidense católico romano; es profesor emérito de   Comportamiento organizacional y administración de la Universidad Case Western Reserve. Dio clases en la Universidad Baldwin Wallace de 1980 al 2010, y fue consultor no solo en Estados Unidos, sino también en Camboya, Hong Kong, India, Tailandia, Las Filipinas, varias naciones de África, y en otros países.

El activismo de Bury comenzó como nuevo sacerdote que prestaba servicio en el Newman Center de la universidad en la década de 1960, cuando unos jóvenes católicos le pidieron que les escribiera una carta en su condición de objetores de conciencia a la guerra de Vietnam. En 1971, a petición de algunos vietnamitas, él y otras tres personas se encadenaron a las puertas de la embajada de Estados Unidos en Saigón para protestar contra la Guerra de Vietnam. Luego, 43 años después, en el 2014, le entregaron al padre Bury las llaves de la Ciudad Ho Chi Minh por sus esfuerzos para que terminara la guerra de Vietnam.

Por décadas, ya desde 1971, el padre Bury trabajó con la madre Teresa de Calcuta. Pasó tiempo trabajando con ella en India, sacó dinero para sostener su labor, y lo invitaron para concelebrar, con el Papa Juan Pablo II, la misa de beatificación cuando la madre Teresa fue declarada santa en el 2004.

El padre Bury cree en el diálogo y la concertación y compromiso entre las personas de la comunidad y en todo el mundo. Y no teme actuar según esa creencia. En el 2005, el padre Harry fue secuestrado en Gaza mientras servía como escudo humano entre soldados israelíes y ciudadanos palestinos. A lo largo de su vida nunca ha dudado en “arriesgarlo todo para conseguir lo mejor”. Hoy, a los 95 años de edad, sacerdote por 70 años, el padre Harry Bury sigue persiguiendo de manera activa esa máxima y esa labor.

El padre Harry Bury hizo el siguiente comentario el 31 de octubre en la 126ª reunión semanal consecutiva de la Coalición Internacional por la Paz. La moderadora Anastasia Battle destacó al momento de presentarlo que el padre Bury ha sido sacerdote católico durante 70 años, su activismo por la paz de toda la vida y su liderazgo en Pax Christi.

Padre Harry Bury: Muchas gracias, Anastasia. Me siento realmente honrado y agradecido por tener la oportunidad de compartir con ustedes y contribuir a lo que se ha dicho hoy. Ha sido realmente importante y útil para la mayoría de nosotros, y espero que el Instituto Schiller continúe haciendo lo que hemos estado haciendo todos los viernes por la mañana. Esto es realmente importante y va a generar un gran cambio.

Me gustaría abundar, si puedo, en lo que Helga y otros han dicho. Como ella mencionó, el sábado pasado el Papa León celebró el Jubileo de la Educación. Por lo tanto, se hizo hincapié en la vida intelectual. El Papa León habló de Nicolás de Cusa de una manera muy positiva. Nicolás de Cusa fue cardenal de la Iglesia en una época en la que había amenazas similares a las que enfrentamos hoy en día, especialmente en Europa. Nicolás de Cusa fue un catalizador del inicio del Renacimiento; y en mi opinión, Nicolás de Cusa —por supuesto, solo es una opinión— fue para el siglo 15 lo que Lyndon LaRouche fue y es para los siglos 20 y 21. Lyn LaRouche, también fue un hombre del Renacimiento. Tanto él como Nicolás de Cusa fueron genios y contribuyeron al desarrollo intelectual, financiero y humano de nosotros, los seres humanos. Ambos creían en la unidad de la humanidad, en que todos somos uno. Eso significa que lo que es bueno para ti tiene que ser bueno para mí y viceversa, o no es bueno.

Ambos creen en la unidad de la humanidad; que todos somos uno y estamos unidos. Así que ambos creían en el potencial de la humanidad y en la bondad de la humanidad. Hoy en día, demasiadas personas piensan que hay gente malvada en el mundo. Helga [Zepp- LaRouche] ha señalado muchas veces, y el Instituto Schiller ha enseñado, que no hay gente malvada en el mundo; solo hay gente buena que hace cosas malas porque no sabe otra cosa. Eso es lo que dijo Jesús desde la cruz. De las mismas personas que lo crucificaban, dijo: “Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen”. Si los soldados que crucificaron a Jesús hubieran sabido que era el Hijo de Dios, nunca lo habrían crucificado. No sabían nada.

Así pues, tanto Nicolás de Cusa como Lyndon LaRouche creían en la humanidad. Creían que el potencial de la humanidad es superar los retos de la vida. En este sentido, ambos eran apóstoles de la esperanza. Ambos presentaron nuevas formas de pensar, nuevas formas de percibir la realidad. Ambos enseñaron que la humanidad no conoce la verdad absoluta; lo que conocemos es la probabilidad, y por eso seguimos descubriendo. Descubriendo cada vez más verdad, pero sin llegar nunca a ella. Por eso es tan significativa e importante la vida intelectual que el Papa León intentaba señalarnos.

Tanto Nicolás de Cusa como Lyndon LaRouche creían en el importante potencial de la humanidad; en que tenemos la capacidad de hacer cambios para mejorar. Como digo, son verdaderos apóstoles de la esperanza. Ambos presentaron nuevas formas de pensar, nuevas formas de percibir la realidad. Ambos enseñaron que nadie conoce la verdad absoluta, así que podemos aprender. Necesitamos aprender y tenemos la capacidad de hacerlo. Ese es nuestro reto. Todos estamos en el proceso de descubrir la verdad, pero nunca llegamos a ella. Por lo tanto, nadie puede estar absolutamente seguro de lo que piensa, no si entiende lo que decían Nicolás de Cusa y Lyndon LaRouche. Todos podemos aprender; todos podemos crecer; todos podemos cambiar. Hay esperanza para la raza humana.

Ambos animaban a la gente a pensar fuera de lo establecido, a pensar de forma diferente. Y por eso tenían enemigos. Los enemigos alzaron la voz y convencieron a la gente de que Nicolás de Cusa, un cardenal, no era realmente una buena persona. Lo calumniaron. Por eso, la Iglesia nunca lo canonizó como santo. Y Lyndon LaRouche experimentó lo mismo. Lo calumniaron y mintieron sobre él. Eso llevó a la gente a creer que era malvado. Por eso, fue a la cárcel. Ambos sufrieron mucho, pero no se desanimaron. A pesar de lo que pasaron, ambos tenían esperanza. Ambos veían que la humanidad podía hacer cambios para el bien. Por eso, traen esperanza al mundo, y nosotros debemos continuar con lo que Nicolás de Cusa y Lyndon LaRouche nos han transmitido. Es nuestra oportunidad; es la gracia de Dios para nosotros seguir sus pasos y pensar y encontrar formas de contribuir a la paz de este mundo. ¡Podemos hacerlo! Eso es lo que dijeron ambos; podemos hacerlo. Nosotros, la humanidad, podemos hacerlo.

¡Así que hagámoslo! Seamos pacificadores como el cardenal Nicolás de Cusa y el querido amigo de muchos de ustedes, Lyndon LaRouche. Ellos pueden ser nuestra inspiración; pueden aumentar nuestra esperanza. Y eso es lo que percibo y espero que suceda; gracias a ellos, y también gracias a ustedes, a todos ustedes. Vamos a marcar la diferencia. Estamos marcando la diferencia. No nos desanimamos; estamos llenos de esperanza. Muchas gracias.

Helga Zepp-LaRouche: Solo quiero darle las gracias, padre Bury. En mi opinión, el discurso que acaba de pronunciar es probablemente uno de los más importantes en la historia de Estados Unidos. Muchas gracias.

BURY: Se lo agradezco.


Palabras del padre Harry Bury

VIDEO: Padre Bury en la CIP 126, 31 de octubre de 2025


Helga Zepp-LaRouche en Rodas:
Una visión para el futuro de la humanidad

12 de octubre de 2012 - Helga Zepp-Larouche, fundadora del Instituto Schiller (https:// schillerinstitute.com/) participó con el discurso que aquí se reproduce, en la sesión plenaria culminante del Foro Público Mundial Diálogo de Civilizaciones, que se llevó a cabo en Rodas, Grecia, del 4 al 7 de octubre de 2012. Zepp-LaRouche ya había participado antes en el Foro de Rodas en 2003, 2006, 2008 y 2009, en el cual también participó Lyndon LaRouche. Los subtítulos son nuestros.

Damas y caballeros,

En el transcurso de estos últimos días se discutieron cuestiones muy importantes, pero comparto con el profesor Dallmayr, que no podemos finalizar esta conferencia sin antes enfocarnos de nuevo en la realidad de que, como civilización estamos al borde de una guerra termonuclear. La posibilidad de un ataque militar contra Irán, la escalada de la situación entre Siria y Turquía, el despliegue de los portaviones de Estados Unidos en el Pacífico Occidental cerca de estas islas en disputa, y la declaración de Hillary Clinton de que cualquier ataque a estas islas harían que el tratado militar entre Estados Unidos y Japón entrara en vigencia, el acuerdo del gobierno de España para participar en el escudo de defensa antimisiles de la OTAN, todos estos sucesos en desarrollo muestran que estamos corriendo un peligro mortal.

Durante las semanas pasadas, se hizo patente la amenaza existencial en la que se encuentra ahora la especie humana a toda persona pensante. La política casi constante de “cambio de régimen”, que luego del derrumbe de la Unión Soviética bombardeó a Irak hasta regresarla a la edad de piedra, hundió a Libia en la anarquía, convirtió a Afganistán en una pesadilla, e hizo victima al Estado secular de Siria con intervenciones extranjeras y guerras religiosas, en el caso de una operación militar contra Irán podría desencadenar un conflicto armado fuera de control a nivel mundial. El Cercano y el Medio Oriente amenazan con convertirse en los nuevos Balcanes, en donde las alianzas existentes, como las que había antes de la Primera Guerra Mundial, lleven a una conflagración. Podría suceder lo inimaginable, que la política de Destrucción Mutua Asegurada (MAD, en inglés) ya no funcione como elemento disuasorio, sino que se convierta en la consecuencia de una guerra en la que se utilicen armas termonucleares, lo que llevaría a la extinción de la raza humana. No en algún momento posible, sino en las próximas semanas.

Carrera al exterminio

La dinámica que impulsa la amenaza de guerra, se acentúa con el desplome acelerado del sistema financiero transatlántico. La expansión de liquidez que eufemísticamente Bernanke llama “Relajamiento cuantitativa III”, es tan hiperinflacionaria como la adquisición ilimitada de bonos del Estado a través del Banco Central Europeo (BCE), cuyo presidente Mario Draghi pretende hacer “cueste lo que cueste”. La impresión de dinero hiperinflacionario, junto con una austeridad brutal —en la tradición del Canciller del último Reich, Brüning— en contra de la población y de la economía real, ya tuvo el efecto de reducir la esperanza de vida a millones de personas en Grecia, Italia, España y Portugal, y amenaza con hundir a Europa en una tormenta de caos social.

La humanidad está en proceso de estrellarse contra un muro de ladrillos a una enorme velocidad. La pregunta que tenemos que responder con urgencia es si la especie humana, al enfrentarse a su propia destrucción, ¿es lo suficiente inteligente como para cambiar este rumbo a tiempo, desde el actual paradigma destructivo de pretender la consolidación de un imperio mundial y la fingida legitimación para resolver los conflictos geopolíticos por medio de la guerra, y sustituirlo por otro que sea viable para la humanidad?

Para solucionar este problema, tenemos que abordar un problema epistemológico: Tenemos que repudiar los vestigios de los métodos de pensamiento que están anclados en el sistema oligárquico, como los conceptos deductivos, positivistas, empiristas, monetaristas o de proyección lineal estadística que expresan un infinito malo, puesto que pertenecen a una visión del mundo que no tiene nada que ver con las leyes del verdadero universo físico, ni con la creatividad de la razón humana.

Pensar ‘desde arriba’

En vez de eso tenemos que trabajar con la misma creatividad y amor por la humanidad, como Nicolás de Cusa, Johannes Kepler, Gottfried Leibniz, Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven, Friedrich Schiller, Vladimir Vernadsky, o Albert Einstein, solo para nombrar a algunos, una visión de un mejor futuro para la humanidad, que por supuesto solo se puede hacer realidad cuando fuerzas suficientes se unan por esta buena causa.

Una visión como esa nunca puede ser resultado de un modo de pensamiento aristotélico, o que se convierta en un “consenso” de soluciones para muchos pequeños problemas secundarios, o sea, pensar desde “abajo”, sino que proviene de un pensamiento “desde arriba”. Nicolás de Cusa, con su método de Coincidentia Oppositorum, la coincidencia de los opuestos, según el cual el Uno tiene un orden superior de potencia que los Muchos, colocó la piedra angular sobre la cual no solo se construyó el Principio de la Paz de Westfalia y el Derecho Internacional, sino también un método universal para resolver problemas y conflictos, que todavía hoy es válido. Esto quiere decir que tenemos que comenzar con la definición de los objetivos comunes de la humanidad. ¿Qué podría ser más importante que la cuestión ontológica del “esse”, el ser, que seamos capaces de asegurar la existencia prolongada y sostenida de la especie humana?

En virtud de la coherencia antientrópica del universo físico, la existencia perdurable de la humanidad requiere un aumento constante de la densidad relativa potencial de población y una expansión constante de la densidad de flujo energético en los procesos productivos. Si queremos encontrar una solución para la amenaza existencial doble que enfrenta la humanidad, la amenaza de una guerra mundial termonuclear y la crisis económica sistémica, entonces el nuevo paradigma debe cohesionarse con el orden de la creación. Necesitamos un plan por la paz para el siglo 21, una visión, que simultáneamente inspire la imaginación de las esperanzas del hombre.

A pesar de tener todos los medios científicos y tecnológicos a la mano para garantizar condiciones de vida humanas, hay sin embargo más de mil millones de personas que padecen hambre y desnutrición, en tanto que 25.000 niños —toda una ciudad pequeña— mueren de hambre cada día, mientras 3 mil millones de personas viven en la pobreza y se les niegan sus derechos humanos, ¿no es entonces nuestra tarea sagrada utilizar estos medios efectivamente? Necesitamos una estrategia de desarrollo de gran alcance, construida alrededor de las ideas de Desarrollo de las Naciones Unidas de las décadas de 1950 y 1960, rechazando por completo el cambio de paradigma de los últimos 40 y 50 años que tomó un rumbo equivocado, y así revivir la idea de la “Paz a Través del Desarrollo”.

El Puente Terrestre Mundial

Tal visión podría ser la implementación del Puente Terrestre Mundial con sus numerosos grandes proyectos como el NAWAPA, el túnel bajo el Estrecho de Bering, el desarrollo del Ártico, la expansión del Puente Terrestre Euroasiático, en especial hacia el Cercano y el Medio Oriente y el subcontinente Indio, incluyendo el vínculo de África con el Puente Terrestre Mundial a través de túneles bajo el Estrecho de Gibraltar uniendo a España y a Marruecos, y también entre Sicilia y Túnez.

Hay dos grandes regiones de este planeta cuya falta de desarrollo clama por justicia, uno es el continente africano, al que nunca se le permitió recuperarse de los siglos de explotación colonial; y la otra es el Cercano y el Medio Oriente, los cuales actualmente están muy alejados de sus períodos dorados, cuando Bagdad era el centro de la cultura mundial, o cuando Pamyra Tadmur en Siria era una perla de la antigua Ruta de la Seda. Debemos colocar en nuestro plan de discusión una visión para un Renacimiento económico y cultural para estas regiones, que represente un elemento de razón en un nivel superior a los conflictos locales, étnicos e históricos. Si los representantes de un grupo de varias naciones llevaran un mensaje tal a la comunidad mundial, mostrando de hecho que hay una alternativa real que haría posible la supervivencia de toda la población del planeta, entonces se podría introducir ese elemento de esperanza en el debate, del cual en este momento está ausente por completo.

Defensa Estratégica de la Tierra

El mismo modo de pensamiento que partiría del punto de vista de Coincidentia Oppositorum, un pensamiento desde “arriba consecuencia de la falta de desarrollo, aplicado a la superación del subdesarrollo en la Tierra con el Puente Terrestre Mundial, que también necesitamos para defender a todos los que habitamos este planeta de amenazas que provienen del espacio. Rusia, con su proyecto de Defensa Estratégica de la Tierra, DET, hizo una propuesta para que establecer una cooperación entre Rusia y Estados Unidos, y potencialmente también otros países, para una defensa conjunta antimisiles y para proteger a la Tierra del impacto de asteroides y cometas, con lo que se puede reemplazar la actual confrontación geopolítica y evitar que siga el avance de la amenaza existencial. El proyecto de la DET viene de la tradición del IDE, la Iniciativa de Defensa Estratégica, la propuesta para superar la amenaza nuclear y la división del mundo en bloques militares, la cual mi esposo Lyndon LaRouche desarrolló hace 30 años y que el Presidente Ronald Reagan hizo política oficial del gobierno de Estados Unidos en 1983.

El proyecto de la DET, que incluye sistemas de alerta temprana para catástrofes artificiales o naturales, así como la cooperación en los viajes espaciales tripulados, constituye el necesario impulso científico económico que requiere la economía mundial en crisis agobiante necesita para alcanzar niveles superiores de productividad y para crear las nuevas capacidades científicas y tecnológicas que también se necesitan para conseguir la solución a los problemas en la Tierra. Los viajes espaciales tripulados conjuntos son el siguiente paso necesario para la evolución de la humanidad, y con este “Imperativo Extraterrestre”, como fue llamado por el célebre científico e ingeniero de cohetes Krafft A. Ehricke, la humanidad puede ahora entrar a una edad de adultez, dejando atrás, como enfermedades de la infancia, las guerras como solución a los conflictos.

Las metas comunes de la humanidad

Si lográramos unirnos rápidamente en torno a la visión de alcanzar los objetivos comunes de la humanidad, y de modo consciente presentamos esta perspectiva como una estrategia para evitar la guerra, entonces eso puede inspirar la imaginación de la generación joven, que ahora está amenazada en todo el mundo con desempleo masivo y un pesimismo desesperado. Si los jóvenes desarrollan la misma pasión y los conceptos elevados que una vez tuvieron los pioneros de los viajes espaciales, que ahora están entusiasmados con los instrumentos que está desplegando el robot Curiosity en Marte, y la verdad es que “cambió la experiencia sensorial del Hombre”, con un retraso de tiempo de 14 minutos, el mundo ha comenzado una nueva fase en el espacio; y si los jóvenes desarrollan esa pasión, entonces habremos ganado. En la próxima fase de la humanidad, los hombres pensarán como científicos y compositores de grandes obras de arte Clásico.

O actuamos ya, en este momento de peligro existencial, por los objetivos comunes de la humanidad, o dejaremos de existir.


Revivir a Cusa abre una nueva visión por la paz

VIDEO: Helga Zepp-LaRouche habló sobre el papel de Nicolás de Cusa en la actualidad, en su diálogo semanal el 29 de octubre de 2025.


Una breve bibliografía

Lyndon LaRouche

Helga Zepp-LaRouche

 

Para mayor información escribe a [email protected]


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