—Apoya con tu firma el llamado al final del texto—
Los abajo firmantes, reunidos en una mesa redonda de diálogo de emergencia virtual internacional el 12 de enero de 2026, y otros ciudadanos de diversos países, hacemos un llamado a la comunidad mundial. Nos unimos para impulsar las acciones que creemos deben tomarse para evitar que la civilización humana caiga en una catástrofe potencialmente fatal.
Con el comienzo del año 2026, el mundo ha entrado en una nueva fase. El derecho internacional está siendo abolido y reemplazado por la ley de la selva, en la que se supone que "la fuerza hace el derecho". Este colapso total de cualquier orden basado en verdaderos principios jurídicos amenaza con intensificar varios conflictos regionales y convertirlos en una nueva era de tinieblas, o incluso una guerra nuclear mundial.
Por ejemplo: después de varios actos de piratería contra la nación soberana de Venezuela y el secuestro de su jefe de Estado, ahora se anuncian invasiones planificadas y el robo de recursos naturales a países como Cuba, México, Colombia, Irán, y posiblemente otros territorios como Groenlandia. Una militarización no vista en aproximadamente 90 años evoca el panorama de una nueva guerra mundial inminente. Mientras tanto, el sistema financiero dominado por Occidente, ahora casi completamente desconectado de la economía real, amenaza con un colapso sistémico mucho peor que la crisis de 2008.
Ahora se ha hecho a un lado por completo la excusa de las "intervenciones humanitarias" y la defensa del "orden basado en reglas", en nombre de un imperialismo y neocolonialismo agresivo demostrado abiertamente. Se han traicionado los llamados "valores occidentales", y después de enterrarlos no queda ni una ilusión de legitimidad. La ausencia de un estadismo eficaz, y el empleo de la fuerza militar y económica en lugar de la diplomacia para la resolución de los conflictos, ha llevado al fracaso de las instituciones de la posguerra, como el Consejo de Seguridad de la ONU y la Asamblea General de la ONU. La falta de aplicación de las decisiones de los tribunales supremos, como la Corte Internacional de Justicia (CIJ), ha dejado impunes el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad.
Esta situación deplorable exige una intervención urgente de las instituciones y de las personas de buena voluntad del mundo. Por lo tanto, proponemos crear una Iniciativa de la Sociedad Civil Mundial, para trabajar con organizaciones religiosas, grupos civiles y con la ONU como socio central, con el fin de defender la Carta de las Naciones Unidas y los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica de 1954. Sus focos inmediatos, entre otros, deben ser:
1. Convocar con urgencia una conferencia internacional para discutir los principios de una Nueva Arquitectura Internacional de Seguridad y Desarrollo.
2. Crear equipos que trabajen en aspectos de la reconstrucción del sistema mundial, como por ejemplo:
a) La elaboración de un "Puente Terrestre Mundial", de corredores de desarrollo económico para cada continente;
b) La creación de equipos ad hoc para condenar la descarada injerencia extranjera en los asuntos internos de Venezuela, y cualquier intervención similar en los asuntos internos de los Estados soberanos en cualquier parte del mundo; y para condenar el genocidio que se lleva a cabo en Gaza, y violaciones similares de la dignidad humana en cualquier parte.
c) La reorganización del sistema financiero mundial, así como la creación de bancos nacionales para cada país y un nuevo sistema de pagos dedicado a la economía física;
d) La revitalización de las mejores tradiciones de cada cultura y civilización del mundo y el fomento del diálogo entre ellas.
e) La exploración de nuevos métodos de pensamiento con el fin de establecer un nuevo paradigma en la historia humana, como el método de la Coincidencia de los Opuestos.
Se constituye por la presente un Grupo de Acción Inmediata para implementar esta perspectiva. Está abierto a representantes de cualquier organización o institución, así como a personas que deseen participar en la creación de una iniciativa de la sociedad civil mundial comprometida con los intereses de la humanidad como un solo todo, y para garantizar la adhesión a este ideal de una ONU reformada. Corresponderá a los representantes de cada una de las naciones determinar las acciones directas no violentas apropiadas en sus países respectivos, siguiendo la tradición de Mahatma Gandhi, Martin Luther King Jr. y Nelson Mandela.
¡Por un movimiento de ciudadanos del mundo!
Signatarios convocantes:
- Helga Zepp-LaRouche (Alemania), fundadora del Instituto Schiller, directora general de EIR
- Naledi Pandor (Sudáfrica), ex ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica
- Prof. Zhang Weiwei (China), profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Fudan, Shanghái
- Dmitri Trenin (Rusia), director y supervisor académico del Instituto de Economía Militar y Estrategia Mundial de la Universidad HSE de Moscú
- Donald Ramotar (Guyana), ex Presidente de Guyana
- María de los Ángeles Huerta del Río (México), ex diputada federal de México
- Namit Verma (India), escritor y analista de seguridad de India
- Dennis Small (Estados Unidos), director de EIR para Iberoamérica
- Teniente coronel (ret.) Ralph Bosshard (Suiza), ex asesor militar del secretario general de la OSCE
