A los gobiernos de las Naciones Unidas:
Una propuesta para llevar la paz y el desarrollo al sudoeste asiático

18 de mayo de 2026 — A continuación, se reproduce el texto de una carta abierta del 17 de mayo de Helga Zepp-LaRouche, fundadora del Instituto Schiller, que se está difundiendo a nivel internacional.
En su calidad de presidente rotatorio del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, China convocará el 26 de mayo una reunión con el tema “Ratificar los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y fortalecer el sistema internacional centrado en la ONU”. La reunión tendrá lugar en un momento en que el mundo se encuentra en una encrucijada histórica, en la que la humanidad puede elegir entre dos caminos muy diferentes. La guerra de agresión y no provocada contra Irán, y sus consecuencias, ha llevado a Oriente Medio a un punto muerto y amenaza con una escalada potencialmente fatal hacia una depresión económica mundial o incluso una guerra nuclear global. Al mismo tiempo, las reuniones entre el Presidente Xi Jinping y el Presidente Donald Trump en Pekín han abierto la puerta a un nuevo nivel de cooperación entre las dos mayores economías del mundo, lo cual crea una oportunidad para implementar una política totalmente diferente a la que ha creado la crisis actual. Por lo tanto, se trata de un momento muy valioso en la historia, que no debe dejarse pasar.
De hecho, esa política se discutió y se desarrolló en la reciente Mesa Redonda de Emergencia de EIR del 15 de mayo, titulada “La guerra contra Irán y la ‘desintegración controlada’ de la economía mundial”. En ella participaron el ex Primer ministro de Turquía, Ahmet Davutoğlu, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, el ex Relator Especial de la ONU para Palestina, Richard Falk, y otros. El profesor Davutoğlu señaló que las negociaciones bilaterales entre Estados Unidos e Irán no pueden resolver la crisis regional, y que solo “un marco regional integral” puede generar una paz sostenible. Planteó su reciente propuesta, que consta de cuatro cuestiones convergentes, en las que “es improbable que se avance en un frente sin un movimiento paralelo en los demás”:
- Sobre el estrecho de Ormuz: Formar una coalición de intermediarios de confianza, como Turquía, Pakistán, Malasia e Indonesia, para administrar el estrecho bajo un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU.
- Sobre los acuerdos nucleares: Establecer un nuevo acuerdo por medio del cual Irán depositaría el uranio enriquecido en Turquía a cambio de combustible para uso civil; reafirmaría su compromiso de no desarrollar armas nucleares y obtendría el reconocimiento formal de Estados Unidos de su derecho a la energía nuclear con fines pacíficos. Con el tiempo, la región avanzaría hacia la eliminación de las armas nucleares, “incluyendo las que posee Israel”. (Cabe señalar que esta fue la base del Acuerdo de Teherán de 2010, en cuya mediación participó Davutoğlu, junto con Brasil y el Organismo Internacional de Energía Atómica, y que fue rechazado por el Presidente de Estados Unidos, Obama, en aquel momento. Es de destacar que el Presidente Lula de Brasil entregó al Presidente Trump una copia de este acuerdo durante su reciente visita a Washington el 7 de mayo).
- Sobre la arquitectura de seguridad regional: Se establecería una estructura de múltiples niveles para el fomento de la confianza y la seguridad regional, que evolucionaría hacia “un equivalente en Oriente Medio de los Acuerdos de Helsinki de 1975”.
- Sobre Palestina: Se ofrecería a Israel la integración en la arquitectura (normalización diplomática plena y garantías formales) a cambio del reconocimiento de la condición de Estado para Palestina y del cese de las operaciones militares en el Líbano.
Helga Zepp-LaRouche, fundadora del Instituto Schiller y directora general de la revista EIR, inició la mesa redonda proponiendo un cambio programático total para el sudoeste asiático, a saber, que las naciones de toda la región, desde India hasta el Mediterráneo, desde el Cáucaso hasta el Golfo, adopten un programa conjunto de “Paz a través del desarrollo”. Un “Plan Oasis Ampliado” integrado, el cual combina un programa para revertir la desertificación del sudoeste asiático, inspirado en la transformación de la provincia china de Sinkiang y sus desiertos del noroeste, con la extensión de corredores de desarrollo por todo el sudoeste asiático. Como en los tiempos de la antigua Ruta de la Seda, Oriente Medio puede convertirse de nuevo en el eje que conecta Asia, África y Europa, con un futuro prometedor para todos los países que se encuentran actualmente en una situación de crisis humanitaria y de pobreza, a consecuencia de las guerras intervencionistas.
Cuando Zepp-LaRouche propuso añadir el Plan Oasis Ampliado a la propuesta presentada por Davutoğlu, que en realidad es muy similar al Acuerdo de Teherán de 2010 firmado por Turquía, Brasil e Irán, él respondió:
“Estoy totalmente de acuerdo. El mejor camino hacia la paz es la interdependencia económica. No hay otro camino. Se pueden firmar planes de paz, se pueden hacer muchas declaraciones, pero el mejor camino hacia la paz es la interdependencia económica. Cuando hay interdependencia económica, nadie iniciará una guerra. Por lo tanto, la interdependencia económica significa desarrollo”. Davutoğlu añadió que la mejor respuesta a esta guerra es crear un sentido de “pertenencia regional, apoyándonos mutuamente. Y comparto plenamente su opinión; y podemos aunar estas propuestas, un marco de solución geopolítica, así como un visionario proyecto de desarrollo”.
Los participantes en la Mesa Redonda de EIR acordaron, por lo tanto, enviar esta propuesta conjunta a los gobiernos que se reúnen en la sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU el 26 de mayo, y solicitar que se tome en consideración en esta reunión. Aún cuando la Carta de las Naciones Unidas debe respetarse, no obstante la ONU necesita una reforma urgente, que otorgue a la Mayoría Global una representación proporcional. Parte de esta reforma debe ser el establecimiento de una nueva arquitectura de seguridad y desarrollo, que debe tomar en cuenta los intereses de todos y cada uno de los países del planeta.
Una combinación de la propuesta del Sr. Davutoğlu y el Plan Oasis Ampliado puede ser un componente indispensable de dicha nueva arquitectura.
Todos y cada uno de los participantes en la mesa redonda de EIR están dispuestos a prestar más ayuda, si fuera necesario.
Atentamente,
Helga Zepp-LaRouche
Fundadora del Instituto Schiller
Directora general de EIR
17 de mayo de 2026
Anexos:
- Mesa redonda de EIR del 15 de mayo
- Acuerdo de Teherán de 2010
- Plan Oasis y lista de apoyos
- Conferencias del Instituto Schiller, “El Plan Oasis: La solución de LaRouche para la paz a través del desarrollo en el sudoeste asiático” y “El hombre no es el lobo del hombre”.
- Propuesta del Instituto Schiller “Paz a través del desarrollo”
- Video sobre los proyectos de lucha contra la desertificación de China
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